lunes, julio 10, 2006

Jaimucho

Jaime era un cura muy especial, eso que llaman “Cura de mi pueblo”, metido hasta los codos en el barro trabajando codo a codo con la gente en el campo, hace años que le aquejaba un problema en la rodilla, pero ese no era impedimento para estar donde los suyos...

Al Jaime lo conocí por mis papás, que estaba en una fundación cristiana, en la cuál el participó, pero luego se fue al campo y no volvió más, pero nosotros seguíamos en contacto, cada vez que venía Santiago nos visitaba o nosotros lo íbamos a ver, me acuerdo de los huevitos con doble yema que nos convidaba, o de las tortitas curicanas... era el tío Jaime cuando éramos chicos.

Nunca me voy a olvidar de la vez que lo fuimos a ver y le llevábamos Guindas, esas típicas que venden acá en Santiago, medio descoloridas, pero que nos saben tan bien, Jaime nos tenía una sorpresa, nos invitó al campo de una viejitas amigas a hace un pic nic, y se moría de la risa (cagaba de la risa en su idioma, porque pucha que era deslenguado el cura), resulta que fuimos a un huerto de guindas, las más grandes, rojitas y ricas que he probado, y nosotros con nustra bolsita ridícula de guindas Santiaguinas, brutos e ignorantes nosotros, porque esa es la zona de guindas.

Pasados los años Jaime se hizo mi amigo, y de Rulo, porque cuando hablamos de casarnos le comenté de este cura amigo he invité a Rulo a conocerlo, al tiro hicieron buenas migas, chuchetas como ellos solos y buenos para la talla congeniaron inmediatamente, rápidamente Jaime le cambio el sobrenombre “Lulo”, y se mato de la risa. Jaime bendijo las argollas de nuestro compromiso, y estuvo un año acompañándonos antes de nuestro matrimonio, nos juntamos varias veces tomar cafecito para conversar, nos dio concejos y nos guió, preparamos juntos nuestra ceremonia e hizo una misa increíble, claro que nos hizo hablar frente a todos nuestros invitados que no eran pocos, eso sumado al nerviosismo propio del día...


Poco después de nuestro matrimonio a Jaime le diagnosticaron cáncer de pulmón, dos años más tarde falleció, esto fue el año pasado poco después que mi abuelita, no pude ir porque estaba justo en la fecha de mi parto, pero como un mes antes habíamos ido con mis papás y Rulo a verlo, nos costo convencer a las hermanas para dejarnos entrar, Jaime no quería que lo vieran así, pero le explicamos que veníamos de Santiago y quiénes éramos, Jaime accedió a vernos, me acuerdo que el Papa había fallecido y que Jaime estaba viendo la tele, era como ver a dos grandes partir, uno ya se había ido y el otro ya casi no estaba con nosotros, no hablaba pero sus ojos eran muy expresivos, me acuerdo que me toco el vientre y le hizo una señal de la cruz... lo regaloneamos un rato y luego nos fuimos, porque se cansaba mucho... con Rulo le agradecemos a Dios la posibilidad de habernos podido despedir de él.

No hay comentarios.: